Septiembre 2018
LunMarMiérJueVieSábDom
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Calendario Calendario

Reloj
Últimos temas
» NAKROTIKOS - El disco por fin en las calles
Jue Dic 22, 2011 5:58 pm por NAKROTIKOS

» Blog Bonito cadaver
Sáb Dic 17, 2011 3:58 am por Zombs

» Musica en MySpace
Dom Nov 20, 2011 5:14 am por NAKROTIKOS

» NAKROTIKOS Punk siniestro y kañero de Euskadi
Jue Sep 22, 2011 9:17 pm por NAKROTIKOS

» La Casa Usher [Post-Punk]
Miér Feb 02, 2011 6:37 am por olaCalavera

» Eyaculación PostMortem
Miér Feb 02, 2011 6:31 am por olaCalavera

» hola chicos y chicas
Mar Feb 01, 2011 1:09 pm por Ojodegato

» Mi novia es un zombie
Lun Ene 31, 2011 5:26 am por olaCalavera

» Saga Cazadores Oscuros
Lun Ene 10, 2011 10:10 pm por Zyrenne

Sondeo

¿Que opinais del nuevo aspecto?

30% 30% [ 3 ]
60% 60% [ 6 ]
10% 10% [ 1 ]
0% 0% [ 0 ]
0% 0% [ 0 ]

Votos Totales : 10

Enlaces

CONTADOR


Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Ir abajo

Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:02 am

El artículo del Wikipedia, es muy largo. Pero vale la pena. Para Mary Shelley es uno de los personajes que más admiro del romanticismo y su novela de Frankenstein una de las que más me haya gustado Smile

Mary Shelley
De Wikipedia, la enciclopedia libre
http://es.wikipedia.org/wiki/Mary_Shelley

Mary Shelley

Retrato de Richard Rothwell de Mary Shelley, exhibido en la Royal

Mary Shelley (nacida como Mary Wollstonecraft Godwin; Londres, 30 de agosto de 1797 - íd., 1 de febrero de 1851) fue una novelista,[2] escritora de historias cortas, dramaturga, ensayista y biógrafa británica,[3] principalmente reconocida por su novela gótica Frankenstein o el Moderno Prometeo (1818).[4] También editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley.[5] Su padre fue el filósofo político William Godwin, y su madre la filósofa feminista Mary Wollstonecraft.[6]
La madre de Mary falleció tras darla a luz, por lo que ella y su hermana mayor, Fanny Imlay, serían criadas por su padre.[7] Cuando Mary tenía tres años, Godwin contrajo matrimonio con su vecina, Mary Jane Clairmont.[8] Godwin dio a su hija una educación que la alentó a adherirse a las teorías políticas liberales.[9] En 1814, Mary Godwin inició una relación sentimental con uno de los seguidores políticos de su padre, Percy Bysshe Shelley, quien ya estaba casado.[10] Los dos, junto con la hermanastra de Mary, Claire Clairmont, vivieron en Francia y viajaron por Europa; a su regreso a Inglaterra, Mary estaba embarazada.[11] Durante los dos años siguientes, ella y Percy se enfrentaron al ostracismo social, a las deudas constantes, y a la desgracia del fallecimiento de su hija, nacida prematuramente. Se casaron a finales de 1816, luego del suicidio de la primera esposa de Percy Shelley, Harriet.[12]
En 1817, la pareja pasó un verano con George Gordon Byron, John William Polidori, y Claire Clairmont cerca de Ginebra, Suiza, en donde Mary concibió la idea para su novela Frankenstein.[13] Los Shelley abandonaron Gran Bretaña en 1818 y se mudaron a Italia, en donde su segundo y su tercer hijo murieron antes de que Shelley diese a luz a su último hijo, el único que sobrevivió, Percy Florence.[14] En 1822, su esposo se ahogó al hundirse su velero, durante una tormenta en la Bahía de La Spezia.[15] Un año después, Mary Shelley regresó a Inglaterra y desde entonces en adelante se dedicó a la educación de su hijo y a su carrera como escritora profesional.[16] La última década de su vida estuvo plagada de enfermedades, probablemente vinculadas al tumor cerebral que acabaría con ella a los 53 años.[17]
Hasta la década de 1970, Mary Shelley fue principalmente reconocida por sus esfuerzos para publicar las obras de Percy Shelley y por su novela Frankenstein, la cual sigue siendo ampliamente leída y ha inspirado varias adaptaciones en cine y teatro.[18] Recientemente, los historiadores han comenzado a estudiar más detalladamente los logros de Mary Shelley. Los eruditos han mostrado un interés creciente en su producción literaria, particularmente en sus novelas, como las novelas históricas Valperga (1823) y Perkin Warbeck (1830), la novela apocalíptica El último hombre (1826), y sus dos últimas novelas, Lodore (1835) y Falkner (1837).[19] Los estudios de sus trabajos menos conocidos, como el libro de viajes Caminatas en Alemania e Italia (1844) y su artículo biográfico incluido en la obra de Dionysius Lardner Cabinet Cyclopaedia (1829–46) apoyan el punto de vista de que Mary Shelley continuó siendo una política radical a lo largo de su vida. Las obras de Mary Shelley a menudo argumentan que la cooperación y la compasión, particularmente las practicadas por las mujeres en sus familias, son las formas de reformar a la sociedad civil. Esta visión constituyó un desafío directo al romanticismo individual promovido por Percy Shelley y a las teorías políticas educativas articuladas por su padre, William Godwin.[20]
Contenido [ocultar]
1 Biografía
1.1 Primeros años
1.2 Percy Bysshe Shelley
1.3 Lago de Ginebra y Frankenstein
1.4 Bath y Marlow
1.5 Italia
1.6 Regreso a Inglaterra y carrera literaria
1.7 Últimos años y fallecimiento
2 Temáticas literarias y estilos
2.1 Novelas
2.1.1 Elementos autobiográficos
2.1.2 Géneros de novelas
2.1.3 Feminismo
2.1.4 Ilustración y Romanticismo
2.1.5 Política
2.2 Historias cortas
2.3 Viajes
2.4 Biografías
2.5 Obra editorial
3 Reputación
4 Lista de obras selectas
5 Notas
6 Referencias
7 Bibliografía
7.1 Fuentes primarias
7.2 Fuentes secundarias
8 Véase también
9 Enlaces externos


Biografía
-------------------------------------------------------
Primeros años
Diario de William Godwin, en el cual narró el nacimiento de su hija, Mary.Mary Shelley nació como Mary Wollstonecraft Godwin en Somers Town, Londres, en 1797. Fue la segunda hija de la filósofa y escritora feminista Mary Wollstonecraft, y la primera hija del filósofo, novelista, y periodista William Godwin. Wollstonecraft falleció diez días después de dar a luz a Mary, por lo que Godwin debió criarla solo, junto con su media hermana mayor, Fanny Imlay, la hija de Wollstonecraft con el americano Gilbert Imlay.[21] Transcurrido un año de la muerte de su esposa, Godwin publicó la obra Memorias de la Autora de Una Vindicación de los Derechos de la Mujer (1798), la cual consideró un sincero tributo de añoranza hacia ella. Sin embargo, debido a que Memorias revelaba los amoríos de Wollstonecraft y la existencia de su hija ilegítima, la obra fue recibida como escandalosa. Mary Godwin leyó los escritos autobiográficos y los libros de su madre, lo que incrementó la veneración que sentía por su memoria.[22]
Si se juzgan a partir de las cartas de Louisa Jones, ama de llaves y enfermera de William Godwin, los primeros años de Mary fueron felices.[23] Sin embargo, las deudas acosaban a Godwin y, sintiendo que no podría criar a sus hijas solo, comenzó a buscar una segunda esposa.[24] En diciembre de 1801, se casó con Mary Jane Clairmont, una mujer que ya tenía dos hijos: Charles y Claire.[nota 1] A la mayoría de los amigos de Godwin le desagradó su nueva esposa, describiéndola como temperamental y peleadora;[25] [nota 2] pero Godwin fue muy devoto de ella, y el matrimonio fue exitoso.[26] Mary Godwin, por su parte, llegó a detestar a su madrastra.[27] El biógrafo del siglo XIX de William Godwin, C. Kegan Paul, más tarde sugirió que la Sra. Godwin había favorecido a sus propios hijos sobre los de Mary Wollstonecraft.[28]
Juntos, los Godwin crearon una firma editorial llamada M. J. Godwin, que vendía tanto libros para niños como artículos de papelería, mapas y juegos. Sin embargo, el negocio no tuvo éxito, y Godwin se vio obligado a pedir prestadas grandes sumas de dinero para mantenerlo.[29] Sus deudas fueron creciendo progresivamente, aumentando también así sus problemas. Para 1809, el negocio de Godwin estuvo a punto de ser cerrado y el escritor quedó «al borde de la desesperación».[30] Godwin logró salvarse de la cárcel por moroso gracias a filósofos entusiastas tales como Francis Place, quien le prestó dinero para que pagase sus deudas.[31]

El Polygon (a la izquierda) en Somers Town, Londres, entre Camden Town y St. Pancras, en donde Mary Godwin nació y pasó sus primeros años.Aunque Mary Godwin recibió una educación muy informal, su padre la instruyó en muy diversas materias. A menudo enseñaba a sus hijos con métodos educacionales antiguos, y ellos tenían acceso a su biblioteca; además, tenían contacto con el gran número de intelectuales que los visitaban, incluyendo al poeta romántico Samuel Taylor Coleridge y al antiguo vicepresidente de los Estados Unidos Aaron Burr.[32] Godwin admitió que no estaba educando a sus hijos según la filosofía de Mary Wollstonecraft, filosofía que se vio expresada en obras tales como Una Vindicación de los Derechos de la Mujer (1792). Mary Godwin, sin embargo, recibió una educación avanzada para una niña de su época. Tuvo una institutriz y una tutora, y leyó varios de los libros para niños de su padre sobre historia antigua de Roma y Grecia en su lengua original.[33] Durante seis meses, en 1811, vivió en un internado en Ramsgate.[34] Su padre la describió a los quince años como una chica «singularmente valiente, un tanto imperiosa, y de mente abierta. Sus ansias de conocimiento son enormes, y su perseverancia en todo lo que hace es casi invencible».[35]
En junio de 1812, su padre envió a Mary a vivir con la familia disidente del radical William Baxter, ubicada cerca de Dundee, en Escocia.[36] Escribió a Baxter: «Estoy ansioso de que ella crezca, como filósofa, o incluso como escéptica».[37] Los historiadores han especulado con que ella fue enviada fuera del país por motivos de salud, para protegerla del lado sórdido de los negocios, o para introducirla en la política radical.[38] Mary Godwin vivió en la casa de Baxter en compañía de sus cuatro hijas durante diez meses, tras los cuales regresó al norte, en el verano de 1813.[39] En la introducción de Frankenstein, de 1831, ella escribió: «Imaginé este libro allí. Fue bajo los árboles que rodean la casa, o en las desiertas laderas de las montañas cercanas, en donde tuvieron lugar mis primeras ideas genuinas y los primeros vuelos de mi imaginación».[40]

Percy Bysshe Shelley
Percy Bysshe Shelley se inspiró en el radicalismo de la obra de Godwin Justicia Política (1793). Cuando el poeta Robert Southey conoció a Shelley, sintió como si estuviese viéndose a sí mismo en la década de 1790.[41] (Retrato por Amelia Curran, 1819.)Mary Godwin debió conocer al poeta y filósofo radical Percy Bysshe Shelley en el intervalo en sus dos viajes a Escocia.[42] En esa época, cuando ella volvió a su hogar por segunda vez el 30 de marzo de 1814, Percy Shelley se había separado de su esposa y visitaba regularmente a William Godwin, al cual le había prometido librarlo de sus deudas.[43] El radicalismo de Percy Shelley, principalmente sus ideas políticas, influenciadas por la obra de Godwin Justicia Política (1793), lo había alejado de su rica familia aristocrática: ellos querían que fuese un hacendado, pero él quiso donar grandes cantidades del dinero familiar a proyectos de caridad. Percy Shelley, a partir de entonces, tuvo dificultades para tener acceso al dinero; esto fue así hasta que heredó la finca familiar, ya que su familia no quería que lo desperdiciase en proyectos de «justicia política». En cualquier caso, tras varios meses de promesas, Shelley anunció que no podría o no querría pagar las cuentas de Godwin. Éste reaccionó con furia y se sintió traicionado.[44]
Mary y Percy comenzaron a encontrarse secretamente en la tumba de Mary Wollstonecraft, en St. Pancras Churchyard; se enamoraron cuando ella tenía diecisiete años y él veintidós.[45] Para desgracia de Mary, su padre desaprobó la relación y trató de frustrarla para salvar la «reputación impecable» de su hija. Fue aproximadamente al mismo tiempo que Godwin descubrió que Shelley no le pagaría sus préstamos.[46] Mary, quien más tarde reconoció en una carta «su cariño excesivo y romántico hacia su padre»,[47] quedó consternada. Veía a Percy Shelley como la personificación de las ideas reformistas y liberales de sus padres durante la década de 1790, particularmente el punto de vista de William Godwin de que el matrimonio era un monopolio represivo. Esto lo había afirmado en su edición de 1793 de Justicia Política, aunque más tarde se había retractado.[48] En 28 de julio de 1814, la pareja secretamente escapó a Francia, llevándose consigo a la hermanastra de Mary, Claire Clairmont.[49]
Tras convencer a Mary Jane Godwin, quien los había perseguido hasta Calais, de que no querían regresar, los tres viajaron a París, y luego a través de Francia hacia Suiza. Mary Shelley dijo en 1826 que «estaba actuando en una novela, encarnando un romance».[50] Mientras viajaban, Mary y Percy leyeron obras de Mary Wollstonecraft y otros autores, mantuvieron un diario, y continuaron sus propios trabajos como escritores.[51] En Lucerna, la falta de dinero los obligó a regresar. Viajaron por el Rin y por tierra, hasta el puerto holandés de Marsluys, llegando a Gravesend, Kent, el 13 de septiembre de 1814.[52]
La situación que esperaba a Mary Godwin en su regreso a Londres estaba sembrada de complicaciones, algunas de las cuales ella no había previsto. Probablemente antes o durante el viaje, quedó embarazada. Ella y Percy no tenían dinero, y, para sorpresa de Mary, su padre se negó a ayudarla.[53] La pareja se estableció con Claire en la casa de Somers Town, y más tarde se mudó a Nelson Square. Mantuvieron su programa intenso de lectura y escritura y recibieron a los amigos de Percy Shelley, tales como Thomas Jefferson Hogg y el escritor Thomas Love Peacock.[54] Percy Shelley en ocasiones abandonaba su casa por períodos de tiempo cortos para eludir a los acreedores.[55] Las cartas angustiadas de la pareja revelan su dolor durante esas separaciones.[56]
Embarazada y a menudo enferma, Mary Godwin tuvo que resignarse a aceptar la felicidad de Percy Shelley ante el nacimiento de un hijo con su mujer Harriet Shelley, a finales de 1814, así como y sus constantes coqueteos con Claire Clairmont.[nota 3] Se consolaba parcialmente con las visitas de Hogg, quien al principio le desagradaba pero pronto comenzó a considerar un amigo.[57] Posiblemente Percy Shelley quiso que Mary Godwin y Hogg se convirtiesen en amantes;[58] Mary no descartó la idea, ya que en principio creía en el amor libre.[59] Pese a todo, amaba a Percy Shelley y al parecer no tuvo más que un flirteo con Hogg.[60] [nota 4] El 22 de febrero de 1815, dio a luz a una niña dos meses prematura, la cual no se esperaba que sobreviviese.[61] El 6 de marzo, le escribió a Hogg:
Mi querido Hogg: Mi bebé está muerto. Ven a verme tan pronto como puedas, deseo verte. Estaba perfectamente bien cuando me fui a dormir; desperté en la noche para alimentarla y parecía estar «durmiendo» tan profundamente que no quise despertarla. Entonces ya había muerto, pero no me di cuenta de ello hasta la mañana siguiente. Por su apariencia seguramente murió de convulsiones. Ven, eres una criatura tan buena, y Shelley tiene miedo de que el bebé haya sufrido fiebre por la leche. Por el momento ya he dejado de ser madre.[62]
La pérdida de su hija causó depresión a Mary Godwin, quien comenzó a tener visiones del bebé; sin embargo, volvió a quedar embarazada y se recuperó durante el verano.[63] Al morir su abuelo, Sir Bysshe Shelley, las finanzas del poeta se recuperaron; la pareja tomó vacaciones en Torquay y más tarde alquiló una casa de campo en Bishopsgate, al borde de Windsor Great Park.[64] Se sabe muy poco sobre este período en la vida de Mary Godwin, ya que su diario desde mayo de 1815 hasta julio de 1816 se ha perdido. En Bishopsgate, Percy escribió su poema Alastor; y el 24 de enero de 1816, Mary dio a luz a su segundo hijo, William, nombrado de esta forma por su padre, y al que apodaron «Willmouse».
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:03 am

Lago de Ginebra y Frankenstein
[
Borrador de Frankenstein.
En mayo de 1816, Mary Godwin, Percy Shelley, y su hijo viajaron a Ginebra con Claire Clairmont. Planeaban pasar el verano con el poeta Lord Byron, cuyo reciente romance con Claire había devenido en un embarazo de ésta.[65] El grupo llegó el 14 de mayo de 1816 a Ginebra, en donde Mary comenzó a llamarse a sí misma «Sra. Shelley». Byron se unió el 25 de mayo, con su joven médico y secretario, John William Polidori,[66] y alquilaron la Villa Diodati, cercana al Lago de Ginebra en Cologny; Percy Shelley más tarde alquiló un edificio más pequeño llamado Maison Chapuis, ubicado en las cercanías.[67] Pasaron el tiempo escribiendo, navegando en el lago y conversando hasta altas horas de la noche.[68]
Mary Shelley, en 1831, describió el verano como «húmedo y poco amable en lo que respecta al clima, ya que la lluvia incesante nos obligó a encerrarnos durante días en la casa».[69] [nota 5] Entre otros temas, las conversaciones se basaban en los experimentos del filósofo del siglo XVIII Erasmus Darwin, del cual se decía que había animado materia muerta, y de la posibilidad de devolverle la vida a un cadáver o a distintas partes del cuerpo.[70] Sentados alrededor de una fogata en la villa de Byron, el grupo también se entretenía leyendo historias de fantasmas alemanas. Esto llevó a Byron un día a sugerir que cada uno escribiese su propia historia sobrenatural. Poco después, durante un sueño, Mary Godwin concibió la idea de Frankenstein:
Vi, con los ojos cerrados pero con una nítida imagen mental, al pálido estudiante de artes impías, de rodillas junto al objeto que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, éste cobraba vida, y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural. Debía ser terrible; dado que sería inmensamente espantoso el efecto de cualquier esfuerzo humano para simular el extraordinario mecanismo del Creador del mundo.[71]
Comenzó a escribir lo que asumió que sería una historia corta. Con la ayuda de Shelley, amplió el cuento hasta convertirlo en su primera novela, Frankenstein o el Moderno Prometeo, publicada en 1818.[72] Más tarde describió el verano en Suiza como «el momento en que por primera vez salté de la infancia a la vida real».[66]

Bath y Marlow
En su regreso a Inglaterra en septiembre, Mary y Percy se mudaron —junto con Claire Clairmont, quien se alojó en un edificio cercano a ellos— a Bath, en donde esperaban mantener en secreto el embarazo de Claire.[73] En Colonia, Mary Godwin había recibido dos cartas de su hermana Fanny Imlay, quien le escribió sobre su «vida infeliz»; el 9 de octubre, Fanny escribió una «carta alarmante» desde Bristol que hizo que Percy Shelley fuese rápidamente a buscarla, sin éxito. En la mañana del 10 de octubre, Imlay fue encontrada muerta en una habitación de una posada en Swansea, junto con una nota suicida y una botella de láudano. El 10 de diciembre, la esposa de Percy Shelley, Harriet, fue descubierta ahogada en el lago Serpentine, ubicado en el Hyde Park de Londres.[74] Ambos suicidios fueron encubiertos. La familia de Harriet obstaculizó los esfuerzos de Percy Shelley y Mary Godwin, asumiendo la custodia de los dos hijos de Harriet. Sus abogados aconsejaron al poeta reforzar su posición casándose; así, él y Mary, quien estaba embarazada otra vez, se casaron el 30 de diciembre de 1816 en la Iglesia St. Mildred, en Bread Street, Londres.[75] El Sr. y la Sra. Godwin estuvieron presentes y la boda terminó con las discordias familiares.[76]
Claire Clairmont dio a luz a una niña el 13 de enero, inicialmente llamada Alba, y luego Allegra Byron.[77] [nota 6] En marzo de ese año, la Corte declaró que Percy Shelley no era capaz de mantener la custodia de sus hijos, por lo que los ubicaron con la familia de un clérigo.[78] También en marzo, los Shelley se mudaron con Claire y Alba a Albion House en Marlow, Buckinghamshire, un edificio grande y húmedo ubicado sobre el río Támesis. Allí Mary Shelley dio a luz a su tercer hija, Clara, el 2 de septiembre. En Marlow, recibieron a sus nuevos amigos Marianne y Leigh Hunt, y siguieron escribiendo, discutiendo a menudo sobre política.[79]
A principios del verano de 1817, Mary Shelley terminó Frankenstein, la cual fue publicada anónimamente en enero de 1818. Los críticos y lectores asumieron que Percy Shelley era el autor, ya que el libro había sido publicado con su prólogo y dedicado a su héroe político William Godwin.[80] En Marlow, Mary editó el diario del viaje del grupo a través del continente, llevado a cabo en 1814, añadiendo material escrito en Suiza en 1816, junto con el poema de Percy «Mont Blanc». El resultado fue Historia de una excursión de seis semanas, publicado en noviembre de 1817. Ese otoño, Percy Shelley debió salir a menudo de Londres para evadir a los acreedores. La amenaza de prisión, combinada con su pobre salud y el temor a perder la custodia de sus hijos, contribuyó a la decisión de la pareja de abandonar Inglaterra y vivir en Italia el 12 de marzo de 1818, llevándose a Claire Clairmont y a Alba con ellos.[81] No tenían intención de regresar.[82]
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:04 am

Italia

William «Willmouse» Shelley, retratado poco antes de su fallecimiento por malaria en 1819 (retrato de Amelia Curran, 1819).
Una de las primeras tareas del grupo al llegar a Italia fue acercar a la niña Alba a Byron, quien vivía en Venecia. Éste había accedido a criarla, dado que Claire ya no podía continuar encargándose de ella.[83] Los Shelley, desde entonces, llevaron una existencia nómade, nunca estableciéndose en un lugar determinado por mucho tiempo.[84] [nota 7] En el camino, acumularon un círculo de amigos y conocidos los cuales a menudo se mudaban con ellos. La pareja dedicó su tiempo a escribir, estudiar, leer y entablar nuevas amistades. La aventura en Italia estuvo, sin embargo, eclipsada para Mary Shelley por el fallecimiento de sus dos hijos: Clara en septiembre de 1818 en Venecia, y William, en junio de 1819 en Roma.[85] [nota 8] Estas pérdidas la sumergieron en una profunda depresión que la aisló de Percy Shelley.[86] Por un tiempo, Mary sólo encontró consuelo en la escritura.[87] El nacimiento de su cuarto hijo, Percy Florence, el 12 de noviembre de 1819, finalmente reconfortó su espíritu,[88] aunque mantuvo la memoria de sus hijos perdidos hasta el final de su vida.[89]
Italia proveyó a los Shelley, a Byron, y a otros exiliados de una libertad política que no existía en Inglaterra. A pesar de haber sido el escenario de las pérdidas de sus hijos, Italia se convirtió para Mary Shelley en «un país cuyo recuerdo está pintado como un paraíso».[90] Sus años en Italia estuvieron repletos de actividades intelectuales y creativas, tanto para Mary como para Percy. Mientras que él compuso una serie de poemas, ella escribió la novela autobiográfica Mathilda, la novela histórica Valperga, y las obras de teatro Prosperine y Midas. Mary escribió Valperga para ayudar a aliviar las dificultades financieras de su padre, ya que Percy se negó a ayudarlo.[91] Sin embargo, Mary pasaba mucho tiempo enferma, y era muy proclive a deprimirse. También debió lidiar con el interés de Percy en otras mujeres, tales como Sophia Stacey, Emilia Viviani, y Jane Williams.[92] Ya que Mary Shelley compartía su creencia en el amor libre, formó vínculos amorosos entre los hombres y las mujeres de su círculo. Se sintió particularmente atraída por el revolucionario griego Alexandros Mavrokordatos y trabó una duradera amistad con la pareja de Jane y Edward Williams.[93] [nota 9]
En diciembre de 1818, los Shelley viajaron con Claire Clairmont y sus sirvientes a Nápoles, en donde vivieron durante tres meses recibiendo sólo la visita de un médico.[94] En 1820, se vieron inundados por las acusaciones y amenazas que les lanzaban Paolo y Elise Foggi, antiguos criados que Percy Shelley había despedido en Nápoles poco después del matrimonio de los Foggi.[95] La pareja reveló que el 27 de febrero de 1819 en Nápoles, Percy Shelley había registrado como hijo suyo y de Mary Shelley a una niña de dos meses llamada Elena Adelaide Shelley.[96] Los Foggi también dijeron que Claire Clairmont era la madre del bebé.[97] Los biógrafos ofrecieron varias interpretaciones de estos eventos: que Percy Shelley decidió adoptar a un niño italiano; que el bebé era suyo con Elise, Claire o una mujer desconocida; o que era de Elise y Byron.[98] [nota 10] Mary Shelley insistió en que ella habría sabido si Claire hubiese estado embarazada, pero no está claro cuánto sabía sobre su hermana en realidad.[99] Los eventos en Nápoles, una ciudad que Mary Shelley más tarde describió como un paraíso habitado por demonios,[100] permanecen rodeados de misterio.[nota 11] Lo único claro es que ella no fue la madre de la niña.[101] Elena Adelaide Shelley murió en Nápoles el 9 de junio de 1820.[102]
En el verano de 1822, Mary, embarazada, se mudó con Percy, Claire, y Edward y Jane Williams a la aislada Villa Magni, en el borde del mar cercano a la aldea de San Terenzo, en la bahía de Lerici. Una vez que se establecieron allí, Percy le dio la mala noticia a Claire de que su hija Allegra había muerto de tifus en un convento en Bagnacavallo.[103]
Mary Shelley no era feliz en la pequeña y remota Villa Magni, a la que describió como un calabozo.[104] El 16 de junio, sufrió un aborto, perdiendo mucha sangre y quedando en peligro de muerte. En lugar de esperar a un médico, Percy la hizo sentarse en una bañera cubierta de hielo para detener el sangrado, un acto que el médico reconoció como el que salvó la vida de Mary.[105] Sin embargo, la relación no fue muy estable ese verano, ya que Percy pasó más tiempo con Jane Williams que con su deprimida y debilitada esposa.[106] La mayor parte de los poemas que Shelley escribió en San Terenzo estaban dedicados a Jane en lugar de a Mary.
La cercanía de la costa les ofreció a Percy Shelley y a Edward Williams la oportunidad de disfrutar su «perfecta distracción para el verano», un nuevo velero.[107] El barco había sido diseñado por Daniel Roberts y Edward Trelawny, un admirador de Byron, quien se había unido al grupo en enero de 1822.[108] El 1 de julio de 1822, Percy Shelley, Edward Williams, y el Capitán Daniel Roberts partieron con rumbo sur desde la costa de Livorno. Allí Percy Shelley debatió con Byron y Leigh Hunt el lanzamiento de una revista radical que se llamaría The Liberal.[109] El 8 de julio, él y Edward Williams comenzaron el viaje de regreso a Lerici con su guía de dieciocho años de edad, Charles Vivian.[110] Nunca alcanzaron su destino. El 8 de julio llegó una carta a Villa Magni de Hunt a Percy Shelley, diciendo «te rogamos que nos escribas para decirnos cómo regresaste a tu hogar, ya que se dice que sufriste un tiempo adverso cuando partiste el lunes y estamos ansiosos».[111] «El papel se me cayó de las manos», le dijo Mary a una amiga, más tarde. «Me tembló todo el cuerpo».[112] Ella y Jane Williams fueron deseperadamente a Livorno y luego a Pisa con la esperanza de que sus esposos aún estuviesen vivos. Diez días después de la tormenta, aparecieron tres cuerpos en la costa cercana a Viareggio, a mitad de camino entre Livorno y Lerici. Trelawny, Byron y Hunt incineraron el cadáver de Percy Shelley en la playa de Viareggio.[113]

Regreso a Inglaterra y carrera literaria
[Frankenstein] es el trabajo más maravilloso que se haya escrito en veinte años. Y, más afortunadamente para tí, has seguido un curso de lectura, y cultivado tu mente en una manera tan admirable que te ha convertido en una gran y exitosa autora. Si tú no puedes ser independiente, ¿quién puede serlo?
— William Godwin a Mary Shelley[114]
Tras la muerte de su esposo, Mary Shelley vivió durante un año con Leigh Hunt y su familia en Genoa, en donde a menudo veía a Byron y transcribía sus poemas. Decidió vivir para sus obras y para su hijo, pero su situación financiera era muy precaria. El 23 de julio de 1823 abandonó Genoa para irse a vivir a Inglaterra, en donde convivió con su padre y su madrastra en Strand, hasta que una pequeña ayuda de su suegro le permitió irse a vivir sola a una pensión cercana.[115] Al principio, Sir Timothy Shelley había aceptado mantener a su nieto, Percy Florence, sólo si era criado por un tutor. Mary Shelley rechazó la idea al instante.[116] Logró que Sir Timothy le otorgase una suma de dinero anual (la cual tendría que devolver en cuanto Percy Florence hubiese heredado la finca), pero hasta el final de su vida sir Timothy se negó a conocerla en persona o a llegar a un acuerdo: sólo se comunicaban mediante los abogados. Mary Shelley se mantuvo ocupada editando los poemas de su esposo, entre otros trabajos literarios, pero la preocupación por su hijo la absorbía demasiado. Sir Timothy amenazó con dejar de darle dinero si era publicada cualquier biografía del poeta.[117] En 1826, Percy Florence se convirtió en el heredero legal de la finca Shelley luego de la muerte de Charles Shelley, el hijo de Percy y Harriet Shelley. Sir Timothy aumentó la paga de Mary de £100 al año a £250 pero continuó siendo tan duro con ella como lo había sido siempre.[118] Mary Shelley disfrutó de la sociedad estimulante del círculo de William Godwin, pero éste sólo le proporcionaba una pequeña parte de la vida social que ella hubiese deseado. También se sintió rechazada por aquellos que, como Sir Timothy, aún desaprobaban su relación con Percy Bysshe Shelley.[119]
En el verano de 1824, Mary Shelley se mudó a Kentish Town en el norte de Londres, para estar cerca de Jane Williams. Parecía estar, según las palabras de su biógrafa Muriel Spark, «un poco enamorada» de Jane. Jane más tarde la desilusionó contándole que Percy la había preferido a ella antes que a Mary, debido a los carencias de Mary como esposa.[120] Aproximadamente en esa época, Mary Shelley trabajó en su novela El último hombre (1826), y ayudó a una serie de amigos que escribieron memorias de Byron y Percy Shelley: fue el inicio de sus intentos para inmortalizar a su esposo.[121] También conoció al actor americano John Howard Payne y al escritor de la misma nacionalidad Washington Irving. Payne se enamoró de ella en 1826 y le propuso matrimonio. Ella lo rechazó, diciéndole que tras haberse casado con un genio, sólo podría casarse con otro. Payne aceptó su decisión y trató sin éxito de que su amigo Irving le propusiera él mismo matrimonio a Mary. Ésta estaba al tanto del plan de Payne, pero no está claro cuán seriamente se lo tomó.[122]
En 1827, Mary Shelley ayudó a su amiga Isabel Robinson y a la amante de ésta, Mary Diana Dods, a poder escribir bajo el nombre de David Lyndsay, para comenzar una vida juntas en Francia como «marido y mujer».[123] [nota 12] Con la ayuda de Payne, a quien mantuvo sin conocer los detalles, Mary Shelley obtuvo pasaportes falsos para la pareja.[124] En 1828, enfermó de viruela mientras las visitaba en París. Semanas más tarde pudo recuperarse, pero habiendo perdido su belleza juvenil.[125]
Durante el período 1827–40, Mary Shelley trabajó como editora y escritora. Escribió las novelas Perkin Warbeck (1830), Lodore (1835), y Falkner (1837). Contribuyó con cinco volúmenes de Vidas de los Científicos y Escritores más Eminentes de autores italianos, españoles, portugueses y franceses, integrándolos a la obra de Dionysius Lardner Cabinet Cyclopædia. También escribió artículos para revistas de mujeres. Aún ayudaba a su padre a que pagase sus deudas, y ambos buscaban editores el uno para el otro.[126] En 1830, vendió los derechos de autor para una nueva edición de Frankenstein por £60 a Henry Colburn y a Richard Bentley para su nueva serie Standard Novels.[127] En 1836, al morir su padre, con ochenta años de edad, comenzó a reunir sus cartas y sus memorias para publicarlas, como él había pedido en su testamento; pero después de dos años de trabajo, abandonó el proyecto.[128] A lo largo de este período, trabajó con la poesía de Percy Shelley, promoviendo su publicación y mencionándolo en sus obras. Para 1837, las obras de Percy eran reconocidas y cada vez más admiradas.[129] En el verano de 1838 Edward Moxon, el editor de Tennyson y yerno de Charles Lamb, propuso publicar una colección de las obras de Percy Shelley. Mary recibió £500 por editar Obras poéticas (1838), en la cual Sir Timothy insistió en que no debía incluir una biografía. No obstante, Mary encontró la forma de contar la historia de la vida de Percy: incluyó notas biográficas amplias junto a los poemas.[130]
Mary Shelley continuó teniendo amantes discretamente. En 1828, conoció y tuvo una relación romántica con el escritor francés Prosper Mérimée, pero la única carta que se ha encontrado redactada por ella parece ser una evasión de su declaración de amor.[131] Se alegró muchísimo cuando su viejo amigo de Italia, Edward Trelawny, regresó a Inglaterra, y bromearon sobre un posible matrimonio en sus cartas.[132] Su amistad se alteró, sin embargo, luego de la negativa de Trelawny a cooperar en la composición de la biografía de Percy Shelley; más tarde, él se mostró en contra de la decisión de Mary Shelley de omitir la sección atea del poema Reina Mab en la colección de obras de Percy.[133] Las referencias indirectas en sus diarios, desde principios de 1830 hasta 1840, sugieren que Mary Shelley tenía sentimientos románticos hacia el político radical Aubrey Beauclerk, quien la había desilusionado casándose en dos ocasiones con otras mujeres.[134] [nota 13]
La preocupación principal de Mary Shelley durante esos años fue el bienestar de Percy Florence. Cumplió el deseo de su esposo de que su hijo asistiese a una escuela pública y, con la ayuda de Sir Timothy, el niño recibió su educación complementaria en Harrow. Para evitar pagar la cuota, se mudó a Harrow on the Hill para que Percy pudiese recibir una beca.[135] Aunque Percy asistió al Trinity College, en Cambridge, y se especializó en política y leyes, no mostró signos de tener los dones de sus padres.[136] Toda su vida fue devoto de su madre, y al terminar la universidad, en 1841, se fue a vivir con ella.
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:04 am

Últimos años y fallecimiento
En 1840 y 1842, madre e hijo viajaron juntos por el continente, travesías que Mary Shelley describiría en Caminatas en Alemania e Italia en 1840, 1842 y 1843 (1844).[137] En 1844, Sir Timothy Shelley falleció a los noventa años de edad, «abandonando el mundo como una flor marchita», según palabras de Mary.[138] Por primera vez, ella y su hijo eran independientes financieramente, pese a que la finca resultó menos valiosa de lo que esperaban.[139]
A mediados de la década de 1840, Mary Shelley se vio convertida en el blanco de tres chantajistas diferentes. En 1845, un político italiano exiliado llamado Gatteschi, a quien había conocido en París, la amenazó con publicar las cartas que ella le había enviado. Un amigo de su hijo sobornó a un jefe de policía para que incautase los papeles de Gatteschi, incluyendo las cartas, las cuales acabaron siendo destruidas.[140] Poco después, Mary Shelley compró unas cartas escritas por ella misma y por Percy Bysshe Shelley a un hombre que se hacía llamar G. Byron y presumía ser el hijo ilegítimo de Lord Byron.[141] También en 1845, el primo de Percy Bysshe Shelley, Thomas Medwin, se puso en contacto con ella diciéndole que había escrito una biografía sobre Percy Shelley en la cual éste resultaba perjudicado. Dijo que la destruiría por £250, pero Mary Shelley se negó a acceder a la extorsión.[142] [nota 14]
En 1848, Percy Florence se casó con Jane Gibson St. John. El matrimonio resultó ser feliz, y Mary y Jane se llevaron bien.[143] Mary vivió con su hijo y su nuera en Field Place, Sussex, la antigua finca de los Shelley, y en Chester Square, Londres, además de acompañarlos durante sus viajes.
Los últimos años de Mary Shelley estuvieron plagados de enfermedades. Desde 1839, comenzó a sufrir dolores de cabeza y ataques de parálisis en distintas partes del cuerpo, las cuales a menudo le impedían leer o escribir.[144] El 1 de febrero de 1851, en Chester Square, falleció, a los cincuenta y tres años de edad, de lo que su médico sospechó que era un tumor cerebral. Según Jane Shelley, Mary Shelley había pedido ser enterrada junto a sus padres; pero Percy y Jane, alegando que el cementerio de St. Pancras estaba en malas condiciones, decidieron enterrarla en la Iglesia St. Peter, en Bournemouth, cercana al suburbio en el que Mary había vivido durante una parte de su vida, Boscombe.[145] En el primer aniversario de la muerte de Mary Shelley, su familia inspeccionó su escritorio. Allí encontraron trozos de cabello de sus hijos perdidos, un cuaderno que había compartido con Percy Bysshe Shelley, y una copia del poema de éste titulado Adonaïs, junto con una página envuelta en seda, la cual contenía algunas de sus cenizas y los restos de su corazón.[146]

Temáticas literarias y estilos
---------------------------------------------------
Mary Shelley tuvo una vida basada en la literatura. Su padre la alentó a escribir empezando con las cartas,[147] y su ocupación favorita de niña era componer historias.[148] Desafortunadamente, todas las obras que Mary escribió cuando era joven se perdieron cuando huyó con Percy en 1814, ya que ninguno de sus manuscritos encontrados está fechado antes de ese año.[149] Se cree que su primera obra publicada fue Mounseer Nongtongpaw,[150] una serie de versos cómicos escritos por Godwin cuando tenía diez años y medio; sin embargo, el poema se le atribuye a otros autores en las colecciones más recientes de sus trabajos.[151] Percy Shelley alentó con entusiasmo a Mary para que fuese escritora: «Mi esposo estaba, al principio, muy ansioso de que yo pudiese mostrar orgullosamente mi origen, y escribir mi propia página en el libro de la fama. Siempre me incitó a obtener reputación en el ámbito literario».[152]
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:05 am

Novelas
Elementos autobiográficos
Ciertas secciones de las novelas de Mary Shelley se interpretan como reescrituras encubiertas de su propia vida. La crítica ha señalado la repetición en los libros de los argumentos basados en la relación padre-hija, en particular como evidencia de su estilo autobiográfico.[153] Por ejemplo, los historiadores frecuentemente consideran Mathilda (1820) como autobiográfica, identificando a los tres personajes principales como versiones de Mary Shelley, William Godwin, y Percy Shelley.[154] Mary Shelley misma declaró que basó a los personajes principales de El último hombre en los amigos que conoció en Italia. Lord Raymond, quien deja Inglaterra para pelear para Grecia y muere en Constantinopla, está basado en Lord Byron; y el utópico Adrian de Windsor, quien lidera a sus seguidores en la búsqueda de un paraíso natural y muere cuando su barco se hunde en una tormenta, es un retrato ficticio de Percy Bysshe Shelley.[155] Sin embargo, como escribió en la crítica de la novela de Godwin Cloudesley (1830), no creía que los autores «se copiasen meramente de sus propios corazones».[156] William Godwin catalogó a los personajes de su hija como estereotipos, en lugar de retratos de la vida real.[157] Algunos críticos modernos, tales como Patricia Clemit y Jane Blumberg, han tomado el mismo punto de vista, resistiéndose a las interpretaciones autobiográficas de las obras de Mary Shelley.[158]

Géneros de novelas
«[Euthanasia] no necesita nada más: incluso su nombre la relaciona con la muerte... Los relatos íntimos, en los cuales se había basado la relación, terminaron con la muerte de Euthanasia. Por lo tanto, sólo encontramos en las historias que corren de voz en voz un resumen de los últimos años de la vida de Castruccio».
— De Mary Shelley, Valperga[159]
Mary Shelley emplea las técnicas de varios géneros de novela diferentes, principalmente el que seguía Godwin, el estilo de novela histórica de Walter Scott y la novela gótica. El estilo basado en Godwin, popularizado durante la década de 1790 con obras como Caleb Williams, del mismo Godwin, «emplearon una forma similar a la de Rousseau para explorar las relaciones contradictorias entre el individuo y la sociedad»;[160] Frankenstein exhibe varios recursos literarios similares a los de la novela de Godwin.[161] Sin embargo, Shelley critica aquellos ideales de la educación que Godwin promueve en sus obras.[162] En El último hombre, utiliza la forma filosófica de dicha corriente para demostrar la falta de sentido que tiene el mundo.[163] Mientras que las primeras novelas con este estilo mostraban cómo los individuos podían, lentamente, transformar la sociedad, El último hombre y Frankenstein demuestran la carencia de control de la persona sobre la historia.[164]
Esta autora usa la novela histórica para recrear las relaciones entre hombres y mujeres; por ejemplo, Valperga es una versión feminista del estilo masculino de Scott.[165] Al introducir mujeres en cierto tipo de relatos, cosa que no había sido hecha nunca antes, Shelley cuestiona las instituciones políticas y teológicas establecidas.[166] Shelley describe al protagonista masculino como compulsivo y sediento de sangre, en contraste con la alternativa femenina, representando la razón y la sensibilidad.[167] En Perkin Warbeck, la otra novela histórica de Shelley, Lady Gordon demuestra los valores de la amistad, la sencillez y la igualdad. A través de ella, Shelley ofrece una alternativa femenina al poder político masculino, que destruye a los personajes. La novela provee una narrativa histórica diferente a la acostumbrada, para desafiar a la que sólo tiene protagonistas masculinos.[168]

Feminismo

Mary Shelley solía resaltar su feminismo a través de sus obras. (Retrato de Reginald Easton, 1857).
Con el auge de la crítica literaria feminista llevada a cabo en la década de 1970, las obras de Mary Shelley, particularmente Frankenstein, comenzaron a atraer más atención de los eruditos. Los críticos tuvieron un papel principal en este suceso.[169] Ellen Moers fue una de las primeras en decir que la pérdida que sufrió Mary de sus hijos fue una influencia crucial en la creación de Frankenstein.[170] Argumenta que la novela es un «mito del nacimiento» en la cual Shelley aborda temáticas como su culpabilidad por haber causado la muerte de su madre y por haber fallado como madre ella misma.[171] Según el punto de vista de Moers, es una historia que muestra «qué le sucede a un hombre cuando trata de tener un bebé sin una mujer [...] [Frankenstein] está profundamente a favor de la naturaleza y opuesto a los métodos anormales de producción y reproducción».[172] La falla de Victor Frankenstein como «padre» en la novela ha sido analizada como una expresión de la ansiedad que acompaña al embarazo, el hecho de dar a luz, y particularmente la maternidad.[173]
Sandra Gilbert y Susan Gubar argumentan en su libro La maniática en el ático (1979) que en Frankenstein en particular, Shelley respondió a la tradición literaria masculina representada por John Milton en El paraíso perdido. Según ellas, Shelley reafirma esta tradición masculina, incluyendo la misoginia intrínseca, pero al mismo tiempo «oculta fantasías de igualdad que ocasionalmente explotan en imágenes monstruosas de cólera».[174] Mary Poovey considera a la primera edición de Frankenstein como una muestra perfecta del estilo presente en la mayoría de los trabajos de Shelley, el cual se caracteriza por las autoreferencias y por la narrativa feminista convencional.[175] Poovey sugiere que las múltiples narrativas de Frankenstein le permiten a Shelley mostrar su faceta artística: «puede expresarse y pasar desapercibida al mismo tiempo».[176] El temor de Shelley de darse a conocer mediante sus trabajos se refleja en el destino del doctor Frankenstein, quien es castigado por su egocentrismo perdiendo a todos sus seres queridos.[177]
Las críticas feministas a menudo se focalizan en los autores en sí mismos, particularmente las mujeres, representadas en y a través de las novelas de Shelley.[178] Como explica la historiadora de Shelley Anne Mellor, Mary usa la ficción gótica no sólo para explorar el deseo sexual femenino reprimido,[179] sino también como una forma de «censurar sus propias palabras en Frankenstein».[180] Según Poovey y Mellor, Shelley no quería promoverse a sí misma como escritora y se sentía profundamente incapaz de serlo, y «esta vergüenza contribuyó a la creación de sus imágenes ficticias de la anormalidad, la perversión y la destrucción».[181]
Las obras de Shelley se centran en el papel de la familia en la sociedad y el rol de la mujer dentro de esa familia. Hace notar «las características afectivas y compasivas propias de las mujeres» asociadas con la familia y sugiere que la sociedad civil no funcionaría bien sin ellas.[182] Shelley estaba «profundamente comprometida con la cooperación, la dependencia mutua, y el sacrificio propio».[183] En Lodore, por ejemplo, la historia principal trata de la suerte de la esposa y la hija del personaje que le da el nombre a la novela, Lord Lodore, quien es asesinado en un duelo al final de la primera parte, dejando un camino de obstáculos legales y financieros que las «heroínas» deben superar. La novela está basada en temáticas políticas e ideológicas, particularmente la educación y el rol social de las mujeres.[184] Analiza la cultura patriarcal que separa a los sexos y que posiciona a las mujeres bajo la dependencia de los hombres. Según el punto de vista de la historiadora Betty Bennett, «la novela propone sistemas educativos igualitarios para el hombre y la mujer, el cual traería justicia social además de beneficios espirituales e intelectuales para enfrentar los desafíos que la vida trae siempre».[185] Sin embargo, Falkner es la única de las novelas de Mary Shelley en la cual la heroína triunfa.[186] El final de la novela propone que los valores femeninos triunfan sobre la violencia masculina, y que los hombres deberían tener «compasión, comprensión y generosidad» para ser mejores.[187]
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:06 am

Ilustración y Romanticismo
Frankenstein, como casi todas las novelas góticas de su período, mezcla una temática visceral y marginal con una especulativa y que presenta ideas sin precedentes.[188] En lugar de focalizarse en los giros y cambios del argumento, la novela resalta las luchas mentales y morales del protagonista, Victor Frankenstein, y Shelley combina el texto con su propia dosis de romanticismo político, el cual critica el individualismo y el egocentrismo del romanticismo tradicional.[189] Victor Frankenstein es como Satanás en El paraíso perdido, y Prometeo: se rebela contra la tradición, crea vida y modela su propio destino. Estos rasgos no son retratados positivamente; como escribe Blumberg, «su impecable ambición es un engaño a sí mismo, disfrazada como la búsqueda de la verdad».[190] Frankenstein debe abandonar a su familia para cumplir su ambición.[191]
Mary Shelley creía en la idea basada en los pensadores de la Ilustración de que la gente podía mejorar la sociedad a través del ejercicio responsable del poder político, y temía que la práctica irresponsable de ese poder llevaría al caos.[192] En la práctica, sus obras critican ampliamente a los pensadores del siglo XVIII tales como sus padres, los cuales creían en que debería generarse un cambio. El monstruo de Frankenstein, por ejemplo, lee libros asociados con ideales radicales, pero la educación que obtiene no le sirve.[193] Las obras de Shelley la muestran menos optimista que Godwin y Wollstonecraft; niega la teoría de Godwin de que la humanidad finalmente será perfeccionada.[194]
Como historiador, Kari Lokke escribe que El último hombre, más que Frankenstein, «en su negativa a ubicar a la humanidad en el centro del universo, en su cuestionamiento de nuestra posición privilegiada en relación a la naturaleza, constituye un desafío profundo al humanismo occidental».[195] Específicamente, las alusiones de Mary Shelley a lo que los radicales creen que fue una revolución fallida en Francia, y las respuestas de Godwin, Wollstonecraft y Burke a ello, desafían «la fe ilustrada en la inevitabilidad del progreso a través del esfuerzo colectivo».[196] En Frankenstein, Shelley sustenta una posición de rechazo a los ideales de progreso de su propia generación».[197] No sólo rechaza estos ideales políticos, sino que también rechaza la idea romántica de que la poesía o los trabajos literarios pueden ofrecer alternativas a los mismos.[198]

Política
Los críticos han citado recientemente a Lodore y a Falkner como evidencia de las crecientes tendencias conservadoras en las últimas obras de Mary Shelley. En 1984, Mary Poovey creyó detectar un repliegue de Mary Shelley desde posturas reformistas hacia la "esfera separada" de lo doméstico; opinión que ha tenido amplia repercusión.[199] Poovey sugirió que Mary Shelley escribió Falkner para resolver sus conflictos interiores en materia política, ya que se veía a sí misma como una combinación del radicalismo liberal de su padre y su insistencia absoluta en el decoro social.[200] Anne Mellor estuvo ampliamente de acuerdo, argumentando que «Mary Shelley conectó su ideología política alternativa con la metáfora de la familia pacífica, cariñosa y burguesa. Así, apoyó plenamente la visión conservadora de la reforma gradual evolutiva».[201] Este punto de vista les permitió a las mujeres tener una mayor influencia sobre las instituciones públicas, aunque continuó vigente la desigualdad característica de la familia burguesa.[202]
Sin embargo, durante la última década este punto de vista ha sido desafiado. Por ejemplo, Bennett dice que las obras de Mary Shelley revelan un compromiso constante con el idealismo romántico y las reformas políticas[203] y el estudio de Jane Blumberg de las primeras obras de Shelley argumenta que su carrera no puede ser dividida fácilmente entre mitades liberales y conservadoras. Dice que «Shelley nunca fue una radical apasionada como su esposo, y su estilo de vida antes de su muerte no fue asumido abruptamente ni lo sintió como una traición. Estaba, en efecto, desafiando las influencias políticas y literarias de su círculo en sus primeras obras».[204] Según esta interpretación, las primeras novelas de Shelley fueron un desafío al radicalismo de Godwin y Percy Bysshe Shelley. El «rechazo desconsiderado de Victor Frankenstein a la familia», por ejemplo, es analizado como la evidencia de la constante preocupación de Shelley por la vida cotidiana.[205]

Historias cortas
Shelley frecuentemente escribió historias para acompañar ilustraciones, tales como esta, la cual acompañó «Transformación» en la obra de 1830 Recuerdo.[206]En las décadas de 1820 y 1830, Mary Shelley frecuentemente escribió historias cortas para libros de regalo o anuarios. Por ejemplo, incluyó dieciséis en el anuario The Keepsake (El Recuerdo), el cual estaba dirigido a las mujeres de clase media y venía envuelto en seda, con páginas con bordes dorados.[207] Los trabajos de Mary Shelley en este género han sido descritos como «superficiales» y «repletos de palabras».[208] Sin embargo, la crítica Charlotte Sussman señala que algunos de los principales escritores de la época, tales como los poetas románticos William Wordsworth y Samuel Taylor Coleridge, también se aprovecharon de este rentable mercado. Explica que «las antologías fueron una forma de la producción literaria en las décadas de 1820 y 1830», siendo El Recuerdo el más exitoso.[209]
Varias de las historias de Shelley están ubicadas en lugares y tiempos alejados de la Gran Bretaña del siglo XIX, tales como Grecia y el reinado de Enrique IV. Shelley estaba particularmente interesada en la «fragilidad de la identidad personal» y a menudo describía «la forma en que el papel de una persona en el mundo puede ser catastróficamente alterado por una conmoción emocional interna, o por algún acontecimiento inesperado que refleja un cisma interno».[210] En sus historias, la identidad femenina está unida al valor de la mujer en el matrimonio, mientras que la identidad masculina puede ser sostenida y transformada a través del dinero.[211] Aunque Mary Shelley escribió treinta y una historias cortas para anuarios entre 1823 y 1839, siempre se vio a sí misma, sobre todas las cosas, como una novelista. Le escribió a Leigh Hunt, «Escribo malos artículos que me ayudan a sentirme mal: pronto voy a escribir una novela buena y espero que su calidad limpie la mala prensa de las revistas».[212]

Viajes
Mientras huían de Francia en el verano de 1814, Mary Godwin y Percy Shelley llevaron un diario,[213] el cual publicaron en 1817 con el título Historia de una excursión de seis semanas, añadiendo cuatro cartas, dos de cada uno de ellos, basadas en su visita a Ginebra en 1816, junto con el poema de Percy Shelley «Mont Blanc». La obra muestra el amor joven y el idealismo político, y sigue el ejemplo de Mary Wollstonecraft y otros autores que han combinado los viajes con sus trabajos como escritores.[214] La perspectiva de Historia es filosófica y reformista, a diferencia de la literatura de viajes convencional; en particular, muestra los efectos de la política y la guerra en Francia.[215] Las cartas que la pareja escribió en el segundo viaje relatan «los eventos extraordinarios» de la derrota de Napoleón en la Batalla de Waterloo luego de su regreso de los llamados Cien Días, en 1815. También exploran la espectacularidad del lago Ginebra y del Mont Blanc además del legado revolucionario del filósofo y novelista Jean-Jacques Rousseau.[216]
El último libro de Mary Shelley, escrito en forma de cartas y publicado en 1844, fue Caminatas en Alemania e Italia en 1840, 1842 y 1843, en el cual relató sus viajes con su hijo Percy Florence y los amigos universitarios de éste. En Caminatas, Shelley sigue la tradición de la obra de Mary Wollstonecraft Cartas escritas en Suecia, Noruega y Dinamarca y de su propio libro Historia de una excursión de seis semanas mostrando su travesía personal y política a través del análisis de la sensibilidad y la comprensión.[217] Para Shelley, tratar de conectar compasivamente a las personas es la forma de construir una sociedad civil y de incrementar el conocimiento: «El conocimiento, para educar y liberar la mente de atrofiarse, debe amortiguar los prejuicios; debemos tener más compasión con nuestros compañeros del mundo; he aquí el motivo de viajar».[218] A través de las observaciones en el espectáculo, la cultura, y «la gente, especialmente bajo un punto de vista político»,[219] utiliza la forma de literatura basada en viajes para explorar sus papeles como viuda y madre y para reflejar el nacionalismo revolucionario en Italia.[220] [nota 15] También narra su «peregrinación» junto a Percy Shelley.[221] Según la crítica Clarissa Orr, la adopción por parte de la autora de una personalidad filosófica en Caminatas, da a la obra la forma de un poema en prosa, con «la muerte y la memoria como temas centrales».[222] Al mismo tiempo, Shelley hace un relato igualitarista en contra de la monarquía, la distinción de clases, la esclavitud y la guerra.[223]

Biografías
Entre 1832 y 1839, Mary Shelley escribió varias biografías de hombres y mujeres notables de Italia, España, Portugal y Francia para la obra de Dionysius Lardner Vidas de los Científicos y Escritores más Eminentes. Luego formaron parte de la Cabinet Cyclopaedia, uno de los libros más publicados durante las décadas de 1820 y 1830 en respuesta a la demanda de la clase media de obras de autoeducación.[224] Hasta la nueva publicación de estos ensayos en 2002, su significado en el corpus de su obra no había sido apreciado.[225] [nota 16] Según el punto de vista del historiador literario Greg Kucich, revelan «la prodigiosa investigación de Mary Shelley a través de los siglos en varios idiomas», su don de narrativa biográfica, y su interés en «las formas emergentes de la historia feminista».[226] Shelley escribía en un estilo biográfico popularizado por el crítico del siglo XVIII Samuel Johnson en su obra Vidas de los poetas ingleses más eminentes (1779–81), combinando fuentes secundarias, anécdotas y relatos, además de notas del autor.[227] Relata detalles de cada una de las vidas de la persona descrita en la biografía, muestra sus obras en el original además de traducidas, y termina con una evaluación crítica de sus logros.[228]
Para Shelley, la escritura de biografías se suponía que era, en sus propias palabras, «como si fuesen una escuela en la cual se estudia la filosofía de la historia»,[229] y en la cual se enseñan «lecciones». Más frecuentemente y de mayor importancia, estas lecciones consistían en críticas a las instituciones dominadas por los hombres, tales como las monarquías.[230] Shelley hace hincapié en la vida cotidiana, los amoríos, la familia, la comprensión y la compasión en la vida de la persona analizada. Su convicción en que tales asuntos podrían mejorar la sociedad conecta su estilo de biografías con otras historiadoras feministas tales como Mary Hays y Anna Jameson.[231] A diferencia de sus novelas, las cuales en su mayoría tuvieron una impresión original de varios cientos de copias, la colección Vidas tuvo una primera edición de alrededor de cuatro mil copias de cada volumen: así, según Kucich, el «estilo de redacción en las biografías que tenía Mary Shelley siguiendo la línea de las historiadoras anteriores a ella, puede considerarse uno de sus trabajos políticos más influyentes».[232]

Obra editorial
Poco después de la muerte de Percy Shelley, Mary Shelley decidió escribir su biografía. En una carta del 17 de noviembre de 1822, anunció: «Debo escribir sobre su vida; y así mantenerme ocupada en la única manera en que podré hallar consuelo».[233] Sin embargo, como se ha visto, su suegro, Sir Timothy Shelley, en definitiva le prohibió hacerlo.[234] [nota 17] Mary comenzó a promover la fama de Percy como poeta en 1824, con la publicación de la obra Poemas Póstumos. En 1839, mientras trabajaba en Vidas, preparó una nueva edición de poesías, la cual se convirtió, según la historiadora literaria Susan Wolfson, en «el evento determinante» en la historia de la reputación de su esposo.[235] Al año siguiente, Mary Shelley editó un volumen de los ensayos, cartas, traducciones y fragmentos de las obras de su esposo, y a lo largo de la década de 1830, mostró sus poesías a una audiencia más amplia publicando sus obras en el anuario El Recuerdo.[236]
Evadiendo la prohibición de Sir Timothy de publicar una biografía, Mary Shelley a menudo incluyó en sus propios libros anotaciones y reflexiones sobre la vida y obra de su esposo.[237] Su meta era que él fuese reconocido por la historia, y, según Blumberg, esto fue lo que la llevó a presentar el trabajo de Percy de la manera «más popular posible».[238] Para adaptar sus obras a una audiencia victoriana, retrató a Percy Shelley como un poeta lírico en lugar de político.[239] Según Mary Favret, «Percy identifica el espíritu de la poesía en sí misma».[240] Mary exhibió el radicalismo político de Percy en términos sentimentales, argumentando que sus ideas sólo tenían como fin compadecerse de aquellos que sufriesen.[241] Añadió anécdotas románticas que lo beneficiasen, detalles de su vida cotidiana y su amor por el mundo natural.[242] Retratándose a ella misma como la «musa» de Percy, también dijo que lo ayudó directamente a escribir haciéndole sugerencias.[243]
A pesar de la carga emocional involucrada en la tarea, Mary Shelley posiblemente demostró ser en muchos aspectos una editora profesional y detallista.[244] Obteniendo información de los cuadernos desordenados y en ocasiones indescifrables de Percy, intentó armar una cronología de sus obras, e incluyó poemas, como Epipsychidion, dedicado a Emilia Viviani, y que Mary en primera instancia había evitado publicar.[245] Estuvo obligada, sin embargo, a entrar en el mundo de los negocios, y como nota Blumberg «los críticos modernos han encontrado fallas en la publicación y han dicho que ella ha cambiado, malinterpretado y empeorado las obras de Percy Shelley para mostrarlo como alguien que en realidad no era».[246] Según Wolfson, Donald Reiman, un editor moderno de las obras de Percy Bysshe Shelley, defiende el trabajo de Mary Shelley, reconociendo que sus ediciones y su estilo pertenecen «a una época en la cual el objetivo no era crear textos precisos y exactos históricamente, sino presentar una versión completa de la carrera de un autor ante los lectores».[247] En principio, Mary Shelley quería publicar hasta la última sílaba del trabajo de su esposo;[248] pero se vio obligada a omitir ciertos pasajes, ya sea bajo presión de su editor, Edward Moxon, o en deferencia al decoro público.[249] Por ejemplo, removió los pasajes ateos del poema Reina Mab para su primera edición. Luego de que los incluyó en la segunda edición, Moxon fue procesado por libelo blasfemo ("blasphemous libel"), aunque logró evitar ser encarcelado.[250] Las omisiones de Mary Shelley suscitaron críticas, las cuales a menudo fueron punzantes, por parte de los miembros del círculo de amistades de Percy Shelley,[251] y los críticos profesionales la acusaron de, entre otras cosas, añadidos indiscriminadas.[252] Sus notas, no obstante, continuaron siendo fuente esencial para el estudio de la obra de Percy Shelley. Como explica Bennett, «los biógrafos y críticos se han puesto de acuerdo en que el compromiso de Mary Shelley en hacer famosas las obras de su esposo fue el único y principal medio que estableció la reputación de Percy durante un período en el que él no era reconocido».[253]
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:08 am

Reputación

Grabado de George Stodart basado en un monumento a Mary y Percy Shelley de Henry Weekes (1853).
Durante su vida, Mary Shelley fue tomada en serio como escritora, pese a que los críticos habitualmente no apreciaban los rasgos políticos presentes en sus obras. A su muerte, sin embargo, fue principalmente recordada como la esposa de Percy Bysshe Shelley y la autora de Frankenstein.[254] En efecto, en el prólogo de sus cartas publicadas en 1945, el editor Frederick Jones escribió que «analizar una colección de este tamaño no puede justificarse por la calidad general de las cartas o por la importancia de Mary Shelley como escritora. Es por haber sido esposa de Percy Shelley por lo que despierta nuestro interés».[255] Esta forma de verla continuó hasta 1980, cuando Betty Bennett publicó el primer volumen de las cartas completas de Mary Shelley. Como ella explica, «el hecho es que hasta los últimos años los historiadores han recordado a Mary Wollstonecraft Shelley como la hija de William Godwin y Mary Wollstonecraft».[256] La primera biografía completa de Shelley fue publicada por Emily Sunstein en 1989, y titulada Mary Shelley: Romance y Realidad.[257]
Los intentos del hijo de Mary Shelley y de su nuera de «Victorianizar» su memoria censurando documentos biográficos, contribuyeron a crear una percepción de Shelley como una figura más convencional y menos reformista de lo que sugieren sus obras. Sus propias omisiones del trabajo de Percy Shelley y su evasión silenciosa de la controversia pública en sus últimos años de vida, sustentan esta impresión. Los comentarios de Hogg, Trelawny, y otros admiradores de Percy Shelley tienden también a quitar importancia al radicalismo de Mary Shelley. La obra de Trelawny Records of Shelley, Byron, and the Author (1878) elogió a Percy Shelley a expensas de Mary, cuestionando su inteligencia, e incluso su autoría de Frankenstein.[258] Lady Shelley, la esposa de Percy Florence, respondió en parte presentando una colección de cartas editada que había heredado, publicada en forma privada como Shelley y Mary en 1882.[259]
Desde la primera adaptación teatral de Frankenstein en 1823 a las adaptaciones en el cine llevadas a cabo en el siglo XX, incluyendo las famosas versiones de James Whale en 1931, la de Mel Brooks en 1974 (El jovencito Frankenstein) y la de Kenneth Branagh de 1994, el primer contacto con la obra para muchas audiencias ha sido a través de adaptaciones.[260] Durante el siglo XIX, Mary Shelley comenzó a ser vista como la autora de una sola novela, en lugar de como la escritora profesional que en realidad era; la mayor parte de sus obras han permanecido fuera de la imprenta hasta los últimos treinta años, impidiéndose así un conocimiento más profundo de sus logros.[261] En las décadas recientes, la reedición de casi todas sus obras estimuló un reconocimiento mayor de su valor. Sus hábitos de lectura y estudios intensivos, revelados en sus diarios y cartas y reflejados en sus trabajos, son actualmente mejor apreciados.[262] La concepción de Shelley de ella misma como escritora también ha sido reconocida; tras la muerte de Percy, describió sus ambiciones como autora: «Creo que puedo mantenerme a mí misma, y hay algo inspirador en la idea».[263] Los historiadores consideran a Mary Shelley como una de las principales figuras del romanticismo, autora significativa por sus logros literarios y por su importancia política como mujer y militante liberal.[264]

Lista de obras selectas
Historia de una excursión de seis semanas por Francia, Suiza, Alemania y Holanda, con cartas descriptivas de un viaje por el lago de Ginebra, y los glaciares de Chamouni (1817)
Frankenstein (1818)
Mathilda (1819)
Valperga; o Vida y aventuras de Castruccio, Príncipe de Lucca (1823)
Poemas Póstumos de Percy Bysshe Shelley (1824)
El último hombre (1826)
Perkin Warbeck (1830)
Lodore (1835)
Falkner (1837)
Obras Poéticas de Percy Bysshe Shelley (1839)
Contribuciones en Vidas de los Científicos y Escritores más Eminentes (1835–39), parte de la obra de Dionysius Lardner Cabinet Cyclopedia
Caminatas en Alemania e Italia en 1840, 1842, y 1843 (1844)
La colección de las obras de Mary Shelley se encuentran en la sección Lord Abinger's Shelley Collection del depósito de la Biblioteca Bodleian, en la Biblioteca Pública de Nueva York (particularmente la Colección de Carl H. Pforzheimer de Shelley y su Círculo), la Biblioteca Huntington, la Biblioteca Británica, y la Colección de John Murray.

Notas
------------------------------------------
↑ El primer nombre de Claire era «Jane», pero desde 1814 (véase Gittings y Manton, 22) prefirió llamarse «Claire» (su segundo nombre era Clara), como la conoce la historia.
↑ William St Clair, en su biografía de los Godwin y los Shelley. (246)
↑ «Diario del 6 de diciembre—Mal estado de ánimo. Shelley & Clary van, como siempre, a cientos de lugares juntos... Por otra parte, hemos recibido una carta de Hookham en la que dice que Harriet dio a luz a un hijo y heredero. Shelley escribió un gran número de cartas narrando este evento a sus amigos, celebrando en todas ellas al hijo recién nacido de su esposa».(Spark, 39.)
↑ Sunstein especula que Mary Shelley y Jefferson Hogg tuvieron una relación en abril de 1815. (Sunstein, 98–99)
↑ Las tormentas violentas fueron una repercusión de la erupción volcánica del Monte Tambora en Indonesia, ocurrida el año anterior. (Sunstein, 118).
↑ Alba fue renombrada «Allegra» en 1818. (Seymour, 177)
↑ Los Shelley vivieron en Livorno, Bagni di Lucca, Venecia, Este, Nápoles, Roma, Florencia, Pisa, Bagni di Pisa, y San Terenzo.
↑ Clara murió de disentería al año de edad, y William de malaria a los tres años y medio.(Seymour, 214, 231)
↑ Los Williams no estaban técnicamente casados; Jane todavía era la esposa de un oficial del ejército llamado Johnson.
↑ Elise había trabajado para Byron, como niñera de su hija Allegra. Mary Shelley, por su parte, dijo en una carta que Elise estaba esperando un hijo de Paolo en esa época, razón por la cual se habían casado, pero no había dado a luz al bebé en Nápoles. Esto llevó a las especulaciones sobre el verdadero origen del bebé; véase la carta de Mary Shelley a Isabella Hoppner, 10 de agosto de 1821, Selected Letters, 75–79.
↑ «Establecer quiénes fueron los padres de Elena Adelaide es uno de los grandes interrogantes que Shelley dejó a sus biógrafos». (Bieri, 106)
↑ Dods, quien tenía una hija, asumió el nombre Walter Sholto Douglas y fue aceptada en Francia como un hombre.
↑ Beauclerk se casó con Ida Goring en 1838 y, a la muerte de ésta, con la amiga de Mary Shelley, Rosa Robinson, en 1841. (Seymour, 425–26)
↑ Según Bieri, Medwin decía tener evidencia relacionada con sucesos de Nápoles. Medwin es la fuente que respalda la teoría de que el bebé registrado por Percy Shelley en Nápoles era hija de una mujer misteriosa. Véase también Journals, 249–50 n3.
↑ Mary Shelley donó £60 para Caminatas al revolucionario italiano exiliado Ferdinand Gatteschi, cuyo ensayo del Carbonari fue incluido en el libro. (Orr, "Mary Shelley's Rambles ")
↑ Sin embargo, «la atribución a ella como autora de todos estos ensayos biográficos» en estos volúmenes «es muy difícil de precisar», según Kucich.
↑ Sir Timothy Shelley permitía que Mary escribiese, pero no que pusiese el nombre Shelley en la imprenta.
↑ Bennett, An Introduction, ix – xi, 120–21; Schor, Introducción de Cambridge Companion, 1–5; Seymour, 548–61.

Bibliografía

Fuentes primarias [editar]Shelley, Mary. Collected Tales and Stories. Ed. Charles E. Robinson. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1976. ISBN 0801817064.
Shelley, Mary. Frankenstein o el moderno Prometeo. Ed. Susan J. Wolfson. Nueva York: Pearson Longman, 2007. ISBN 0321399536.
Shelley, Mary. The Journals of Mary Shelley, 1814–44. Ed. Paula R. Feldman y Diana Scott-Kilvert. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1995. ISBN 0801850886.
Shelley, Mary. El último hombre. Ed. Morton D. Paley. Oxford: Oxford Paperbacks, 1998. ISBN 0192838652.
Shelley, Mary. Lodore. Ed. Lisa Vargo. Ontario: Broadview Press, 1997. ISBN 1551110776.
Shelley, Mary. Mary Shelley's Literary Lives and Other Writings. 4 vols. Ed. Tilar J. Mazzeo. Londres: Pickering & Chatto, 2002. ISBN 1851967168.
Shelley, Mary. Mathilda. Ed. Elizabeth Nitchie. Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1959. Project Gutenberg. Consultado el 28 de septiembre de 2008.
Shelley, Mary. Mathilda; con Mary y Maria, por Mary Wollstonecraft. Ed. Janet Todd. Londres: Penguin, 1992. ISBN 0140433716.
Shelley, Mary, ed. The Poetical Works of Percy Bysshe Shelley. Londres: Edward Moxon, 1840. Google Books. Consultado el 28 de septiembre de 2008.
Shelley, Mary. Selected Letters of Mary Wollstonecraft Shelley. Ed. Betty T. Bennett. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1995. ISBN 0801848865.
Shelley, Mary. Valperga; or, The Life and Adventures of Castruccio, Prince of Lucca. Ed. Michael Rossington. Oxford: Oxford Paperbacks, 2000. ISBN 0192832891.
Shelley, Percy Bysshe. Shelley's Poetry and Prose. Eds. Donald H. Reiman y Neil Fraistat. 2da ed. Nueva York: W. W. Norton y Co., 2002. ISBN 0393977528.
Fuentes secundarias [editar]Bennett, Betty T. "Finding Mary Shelley in her Letters". Romantic Revisions. Ed. Robert Brinkley y Keith Hanley. Cambridge: Cambridge University Press, 1992. ISBN 052138074X.
Bennett, Betty T., ed. Mary Shelley in her Times. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2003. ISBN 0801877334.
Bennett, Betty T. Mary Wollstonecraft Shelley: An Introduction. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1998. ISBN 080185976X.
Bennett, Betty T. "The Political Philosophy of Mary Shelley's Historical Novels: Valperga y Perkin Warbeck". The Evidence of the Imagination. Ed. Donald H. Reiman, Michael C. Jaye, y Betty T. Bennett. Nueva York: New York University Press, 1978. ISBN 0814773729.
Bieri, James. Percy Bysshe Shelley, a Biography: Exile of Unfulfilled Reknown, 1816–1822. Newark: University of Delaware Press, 2005. ISBN 0874138930.
Blumberg, Jane. Mary Shelley's Early Novels: "This Child of Imagination and Misery". Iowa: University Iowa Press, 1993. ISBN 0877453977.
Brewer, William D. "William Godwin, Chivalry, and Mary Shelley's The Fortunes of Perkin Warbeck". Papers on Language and Literature 35.2 (Spring 1999): 187–205. Rpt. on bnet.com. Consultado el 28 de septiembre de 2008.
Bunnell, Charlene E. "All the World's a Stage": Dramatic Sensibility in Mary Shelley's Novels. Nueva York: Routledge, 2002. ISBN 0415938635.
Carlson, J. A. England's First Family of Writers: Mary Wollstonecraft, William Godwin, Mary Shelley. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2007. ISBN 080188618X.
Clemit, Pamela. "From The Fields of Fancy to Mathilda." Mary Shelley in her Times. Ed. Betty T. Bennett. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2003. ISBN 0801877334.
Clemit, Pamela. The Godwinian Novel: The Rational Fictions of Godwin, Brockden Brown, Mary Shelley. Oxford: Clarendon Press, 1993. ISBN 0198112203.
Conger, Syndy M., Frederick S. Frank, y Gregory O'Dea, eds. Iconoclastic Departures: Mary Shelley after "Frankenstein". Essays in Honor of the Bicentenary of Mary Shelley's Birth. Madison, NJ: Farleigh Dickinson University Press, 1997. ISBN 0836836845.
Eberle-Sinatra, Michael, ed. Mary Shelley's Fictions: From Frankenstein to Falkner. Nueva York: St. Martin's Press/Palgrave, 2000. ISBN 0333771060.
Fisch, Audrey A., Anne K. Mellor, y Esther H. Schorr, eds. The Other Mary Shelley: Beyond "Frankenstein". Nueva York: Oxford University Press, 1993. ISBN 0195077407.
Frank, Frederick S. "Mary Shelley's Other Fictions: A Bibliographic Consensus". Iconoclastic Departures: Mary Shelley after "Frankenstein". Essays in Honor of the Bicentenary of Mary Shelley's Birth. Ed. Syndy M. Conger, Frederick S. Frank, y Gregory O'Dea. Madison, NJ: Farleigh Dickinson University Press, 1997. ISBN 0836836845.
Gilbert, Sandra M. y Susan Gubar. The Madwoman in the Attic: The Woman Writer and the Nineteenth-Century Literary Imagination. 1979. New Haven: Yale University Press, 1984. ISBN 0300025963.
Gittings, Robert y Jo Manton. Claire Clairmont and the Shelleys. Oxford: Oxford University Press, 1992. ISBN 0198185944.
Holmes, Richard. Shelley: The Pursuit. 1974. Londres: Harper Perennial, 2003. ISBN 0007204582.
Jump, Harriet Devine, Pamela Clemit, y Betty T. Bennett, eds. Lives of the Great Romantics III: Godwin, Wollstonecraft & Mary Shelley by Their Contemporaries. Londres: Pickering & Chatto, 1999. ISBN 1851965122.
Levine, George y U. C. Knoepflmacher, eds. The Endurance of Frankenstein: Essays on Mary Shelley's novel. Berkeley: University of California Press, 1979. ISBN 0520036123.
Mellor, Anne K. Mary Shelley: Her Life, her Fiction, Her Monsters. Londres: Routledge, 1990. ISBN 0415901472.
Myers, Mitzi. "Mary Wollstonecraft Godwin Shelley: The Female Author between Public and Private Spheres." Mary Shelley in her Times. Ed. Betty T. Bennett. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2003. ISBN 0801877334.
Orr, Clarissa Campbell. "Mary Shelley's Rambles in Germany and Italy, the Celebrity Author, and the Undiscovered Country of the Human Heart". Romanticism On the Net 11 (Agosto de 1998). Consultado el 28 de septiembre de 2008.
Poovey, Mary. The Proper Lady and the Woman Writer: Ideology as Style in the Works of Mary Wollstonecraft, Mary Shelley and Jane Austen. Chicago: Universidad de Chicago Press, 1985. ISBN 0226675289.
Schor, Esther, ed. The Cambridge Companion to Mary Shelley. Cambridge: Cambridge University Press, 2003. ISBN 0521007704.
Seymour, Miranda. Mary Shelley. Londres: John Murray, 2000. ISBN 0719557119.
Sites, Melissa. "Re/membering Home: Utopian Domesticity in Mary Shelley's Lodore". A Brighter Morn: The Shelley Circle's Utopian Project. Ed. Darby Lewes. Lanham, MD: Lexington Books, 2003. ISBN 0739104721.
Smith, Johanna M. "A Critical History of Frankenstein". Frankenstein. Case Studies in Contemporary Criticism. Nueva York: Palgrave Macmillan, 2000. ISBN 0312227620.
Spark, Muriel. Mary Shelley. Londres: Cardinal, 1987. ISBN 074740138X.
St Clair, William. The Godwins and the Shelleys: The Biography of a Family. Londres: Faber & Faber, 1989. ISBN 0571154220.
Sterrenburg, Lee. "The Last Man: Anatomy of Failed Revolutions". Nineteenth Century Fiction 33 (1978): 324–347.
Sunstein, Emily W. Mary Shelley: Romance and Reality. 1989. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1991. ISBN 0801842182.
Wake, Ann M Frank. "Women in the Active Voice: Recovering Female History in Mary Shelley's Valperga and Perkin Warbeck". Iconoclastic Departures: Mary Shelley after "Frankenstein". Essays in Honor of the Bicentenary of Mary Shelley's Birth. Ed. Syndy M. Conger, Frederick S. Frank, y Gregory O'Dea. Madison, NJ: Farleigh Dickinson University Press, 1997. ISBN 0836836845.
White, Daniel E. "'The god undeified': Mary Shelley's Valperga, Italy, and the Aesthetic of Desire". Romanticism on the Net 6 (Mayo de 1997). Consultado el 28 de septiembre de 2008.
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Peterpan el Sáb Ene 17, 2009 2:13 am

Y ahora el Frankenstein o el último Prometeo:

Frankenstein o el moderno Prometeo
De Wikipedia, la enciclopedia libre
http://es.wikipedia.org/wiki/Frankenstein_o_el_moderno_Prometeo
Frankenstein o el moderno Prometeo}} ~~~~
Este artículo se refiere a la novela de Mary Shelley. Para otros usos de Frankenstein, véase Frankenstein.


Portada de la edición de 1831 de Frankenstein.
Frankenstein (título completo: Frankenstein o el moderno Prometeo) es una obra literaria de la escritora inglesa Mary Wollstonecraft Shelley. Publicado en 1818 y enmarcado en la tradición de la novela gótica, el texto explora temas tales como la moral científica, la creación y destrucción de vida y la audacia de la humanidad en su relación con Dios. De ahí, el subtítulo de la obra: el protagonista intenta rivalizar en poder con Dios, como una suerte de Prometeo moderno que arrebata el fuego sagrado de la vida a la divinidad. Fue el primer texto del género ciencia ficción.
Contenido
1 Génesis
2 Argumento
3 Temática
4 Véase también
5 Bibliografía
6 Enlaces externos


Génesis
Durante el verano boreal de 1816, el año sin verano, el hemisferio norte soportó un largo y frío "invierno volcánico" debido a la erupción de Tambora. Durante este terrible año, Mary Wollstonecraft Shelley y su marido Percy Bysshe Shelley hicieron una visita a su amigo Lord Byron que entonces residía en Villa Diodati, Suiza. Después de leer una antología alemana de historias de fantasmas, Byron retó a los Shelley y a su médico personal John Polidori a componer, cada uno, una historia de terror, que dicen salió de una pesadilla sufrida por ella días después. De los cuatro, sólo Polidori completó la historia, pero Mary concibió una idea: esa idea fue el germen de la que es considerada la primera historia moderna de ciencia ficción y una excelente novela de terror gótico. Pocos días después tuvo una pesadilla o ensoñación y escribió lo que sería el cuarto capítulo del libro. Se basó en las conversaciones que matenían con frecuencia Polidori y Percy Shelley respecto a las nuevas investigaciones sobre Luigi Galvani y de Erasmus Darwin que trataban sobre el poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes.
También es interesante señalar que Byron se las arregló para escribir un fragmento basado en las leyendas sobre vampiros que había escuchado durante sus viajes a través de los Balcanes. Polidori utilizó este fragmento para crear la novela "El Vampiro" en 1819, que es también la primera referencia literaria de este subgénero del terror. Así que, en cierta manera, los temas de Frankenstein y el vampiro fueron creados más o menos en la misma circunstancia.
Para la consecución final de sus obra Mary recurrió a su amado Percy para que le ayudara en sus errores gramaticales y en la fluidez del texto en 1817, en su estancia en Marlow. En 1831 Mary llegó a reescribir la obra entera, algo que ya tenía pensado desde 1818.
Poco después de Frankenstein hubo varios relatos que utilizaban la inmortalidad como argumento, como el relato vampírico titulado El esqueleto del Conde o La amante vampiro, en donde el Conde revive a una fallecida muchacha utilizando la electricidad. Esta obra fue realizada por Elisabeth Caroline Grey, según investigaciones de Peter Haining.
Respecto al personaje del doctor Frankenstein cabe señalar que una referencia fue el científico amateur Andrew Crosse. Mary Shelley conocía las actividades de Crosse, contemporáneo suyo, a través de un amigo común, el poeta Robert Southey. Andrew Crosse solía experimentar con cadáveres y electricidad (en aquel entonces una energía apenas estudiada y rodeada de un halo de misterio y omnipotencia). El 28 de diciembre de 1814 Mary asistió, junto a su esposo, a una conferencia del extravagante científico. En ella le conoció personalmente y extrajo muchos datos acerca de la forma en la que afirmaba crear vida a partir de la electricidad. En 1807, Crosse había empezado el experimento de creación de vida a partir de "electro-cristalización" de materia inanimada. El mismo año afirmó haber creado pequeñas criaturas en forma de insectos que lograban andar y desenvolverse por sí mismas: "el insecto perfecto, de pie sobre unas pocas cerdas que formaban su cola". El científico nunca llegó a explicar el supuesto fenómeno como así reconocería más adelante. En 1807 había consenso científico respecto a descartar la generación espontánea como origen de la vida, si bien la esterilización de las muestras no era una práctica extendida ni seguramente conocida por un experimentador sin formación. Muy probablemente Crosse sólo criara pequeños insectos a partir de huevos depositados en su "materia inanimada".
La dura oposición a Crosse no sólo fue científica sino religiosa y optó por retirarse a la soledad de su mansión de Fyne Court. Los estamentos eclesiásticos consideraron a Crosse un ser endemoniado. Se llegó al extremo de que el reverendo Philip Smith tuvo que celebrar una serie de exorcismos en todas las propiedades de Andrew Crosse, en sus equipos de trabajo y sobre su propia persona. Crosse se volvió huraño y desconfiado, aunque continuó investigando. Sin embargo el 26 de mayo de 1855 tuvo un ataque de parálisis del que nunca se recuperó. El 6 de julio del mismo año falleció. La mansión de Fyne Court fue pasto de las llamas, y con ellas se fueron el laboratorio y los archivos del hombre que afirmó haber creado vida.

Argumento
La novela narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven suizo, estudiante de medicina en Ingolstadt, obsesionado por conocer "los secretos del cielo y la tierra". En su afán por desentrañar "la misteriosa alma del hombre", Víctor crea un cuerpo a partir de la unión de distintas partes de cadáveres diseccionados. El experimento concluye con éxito cuando Frankenstein, rodeado de sus instrumentos, infunde una chispa de vida al monstruoso cuerpo. (Cabe señalar que el "Monstruo de Frankenstein", se le conoce en la cultura popular como Frankenstein pero en realidad en toda la obra dicho ser no posee un nombre real, tan sólo apelaciones como "ser demoníaco", "engendro", "la criatura", "horrendo huésped").
Víctor Frankenstein comprende en ese momento el horror que ha creado, rechaza con espanto el resultado de su experimento y huye de su laboratorio. Al volver a él, el monstruo ha desaparecido y él cree que todo ha concluido. Pero la sombra de su pecado le persigue: el monstruo tras huir del laboratorio, siente el rechazo de la humanidad y despiertan en él el odio y la sed de venganza. Tras un período de convalecencia debido al exceso de trabajo, y después de enterarse del asesinato de su pequeño hermano, William, Víctor regresa a su Ginebra natal con su familia y su prometida, sólo para descubrir que detrás del crimen está el furor de la criatura que él ha traído a la vida. La culpa de Víctor se hace mayor cuando permite que una amiga de la familia sea condenada y ejecutada, acusada del crimen.
Decide ir a la montaña para recuperar su decaído ánimo. Cerca del Montblanc se encuentra de nuevo con el monstruo. Éste le cuenta cómo aprendió a hablar espiando secretamente a una familia a la que ofrecía pequeños regalos en forma anónima, y cómo la familia le rechazó al descubrir su aspecto físico, rechazo que se repitió ante cada encuentro con seres humanos. Ahora, la criatura promete no volver a entrar en la vida de Víctor, pero le pide, como quien pide a su creador, que complete su obra y cree una compañera para él.
Su discurso y sus motivos son tan elocuentes que Víctor accede a la petición y promete crearle una compañera. En una isla de Escocia establece un nuevo laboratorio. Allí comienza de nuevo a experimentar. Pero sus remordimientos son fuertes y al final decide destruir la segunda creación antes de llegar a darle vida. Entonces el monstruo, que sigue de cerca los trabajos de Víctor, jura vengarse. Esta venganza tendrá la forma del asesinato de su mejor amigo y, después, de Elizabeth, la prometida de Víctor en la noche de bodas de ambos, por todas estas muertes a su familia Alphonse, padre de Victor fallece.
Decidido finalmente a terminar con su creación, Víctor persigue a la criatura hasta el confín del mundo. Muere en un barco que le recoge entre los hielos del Ártico. Poco después de la muerte de Víctor, el barco es abordado por la propia criatura que termina de relatar sus motivos y triste historia al capitán. La novela termina con la confesión de la criatura de que pondrá fin a su miserable existencia: "No tema usted, no cometeré más crímenes. Mi tarea ha terminado. Ni su vida ni la de ningún otro ser humano son necesarias ya para que se cumpla lo que debe cumplirse. Bastará con una sola existencia: la mía. Y no tardaré en efectuar esta inmolación. Dejaré su navío, tomaré el trineo que me ha conducido hasta aquí y me dirigiré al más alejado y septentrional lugar del hemisferio; allí recogeré todo cuanto pueda arder para construir una pira en la que pueda consumirse mi mísero cuerpo."
La novela es narrada a traves del diario del navegante Robert Walton durante su comunicacion epistolar con su hermana Margaret. Finalmente la historia termina siendo el relato de Victor contado en las palabras de Walton.

Temática
La novela se subtitula "El moderno Prometeo", sugiriendo de esta manera la principal fuente de su inspiración. Una de las obras favoritas de Byron era la obra teatral de Esquilo, y el propio Percy Shelley escribió sobre el tema. Prometeo también se presenta a veces como el escultor de la humanidad, un titán que, según explicaría esta leyenda, creó al hombre a partir de la arcilla. La novela no es una simple reescritura del mito clásico, ya que, a diferencia del titán, el moderno Prometeo no es castigado por los dioses, sino por su propia creación. En cierto sentido, el de Prometeo es otra elaboración del mito de diferenciación entre la humanidad y la naturaleza, por el conocimiento y la técnica, y el castigo que ello conlleva, y tiene conexiones con la idea bíblica del demonio. La descripción de la criatura realizada por Mary Shelley se nutre directamente del personaje de Satán en el "Paraíso perdido" de John Milton (uno de los hitos en la historia de la literatura británica, muy valorado por los intelectuales de principios del siglo XVIII).
En cierta forma Frankenstein es una alegoría de la perversión que puede traer el desarrollo científico; concebido y escrito durante las fases tempranas de la revolución industrial, una época de cambios dramáticos, detrás de los experimentos de Víctor Frankenstein está la búsqueda del poder divino: ¿qué mayor poder que el propio acto de creación de la vida? Así, el total desprecio que muestra Frankenstein por la naturaleza puede ser considerado como símbolo de las fuerzas imperiosas que desata el permisivo capitalismo naciente, que no respeta la dignidad básica del ser humano. De hecho, la rebelión de la criatura contra su creador es un claro mensaje del castigo que deriva del uso irresponsable de la tecnología, siendo el mal sólo una consecuencia imprevista de éste uso. Otra lectura del texto descubre en él una alegoría del embarazo y de los miedos frecuentes que las mujeres tenían en tiempos de Shelley de que el nacimiento acarrease consecuencias fatales para la madre o para los fetos prematuros. Esta interpretación se sustenta en el hecho de que Mary Shelley había tenido un parto prematuro poco antes del verano de 1816. Así, al igual que Mary, Víctor estaría obsesionado por la idea de que la criatura escapara a su control y pudiera ejercer el libre albedrío en un mundo que le afectaría de una u otra manera. Se argumenta a favor de este análisis que el personaje de Víctor teme, durante gran parte de la novela, que la criatura pueda destruirle asesinando a todos los que él más quiere y aprecia.
El nombre de Frankenstein probablemente alude al pueblo del mismo nombre (entonces alemán, hoy en Polonia), donde se extraía plata y oro con nuevos procedimientos químicos que comportaron importantes problemas de salud. Otra teoría sostiene que refiere a un castillo cercano a Darmstadt, donde un notorio alquimista, llamado Konrad Dippel, hizo algunos experimentos con cuerpos humanos. Mary Shelley habría conocido el castillo durante su viaje a Suiza.
La elección de la Universidad de la ciudad bábara de Ingolstadt como escenario de los experimentos de Víctor Frankenstein bien puede responder a la fama que tenía su departamento de medicina alrededor de 1800, año en la que fue cerrado. También se suele señalar que la sociedad secreta de los "Illuminati" fue fundada en esta ciudad y que Percy Shelley era miembro de dicha organización. De hecho, la alquimia era muy popular entre los románticos en aquella época y en el entorno de los Shelley. Por otra parte, era una idea corriente que la humanidad podía llegar a insuflar la chispa de la vida en la materia muerta (ver Galvanismo).
avatar
Peterpan
Fantasma Errante
Fantasma Errante

Cantidad de envíos : 42
Edad : 45
Fecha de inscripción : 28/12/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por LivingDeadDivision el Sáb Ene 17, 2009 7:34 pm

Vaya pedazo de articulo!! jajaja. He leido fragmentos sueltos de Frankenstein y en principio me ha gustado mucho su forma de escribir, pero por falta de tiempo y ganas (para no variar) tampoco lo he leido...Ya lo hare algun dia (alguno, alguno, alguno...). Gracias Wink.
avatar
LivingDeadDivision
God´s Hands
God´s Hands

Masculino
Cantidad de envíos : 217
Edad : 28
Localización : Madrid
Empleo /Ocio : Universitario
Humor : Negro
Fecha de inscripción : 08/09/2008

Ver perfil de usuario http://www.myspace.com/livingdeaddivision

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Ojodegato el Sáb Ene 17, 2009 7:54 pm

Adoro este libro desde que lo empecé a leer no hará mucho. Su forma de escribir, la historia que se forma es simplemente genial.

No he podido leer el artículo entero, pero cuando pueda le echo un ojo Razz

_________________
Nice to meet you I'm going to eat you. ¡Legalise cannivalism!

avatar
Ojodegato
God´s Hands
God´s Hands

Femenino
Cantidad de envíos : 264
Edad : 29
Localización : Madrid
Empleo /Ocio : Universitaria
Humor : Cínico, macabro
Fecha de inscripción : 24/07/2008

Ver perfil de usuario http://myspace.com/0jodegat0

Volver arriba Ir abajo

Re: Mary Shelley, y Frankenstein o el Moderno Prometeo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.